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domingo, 5 de agosto de 2012

La NASA elige tres empresas privadas para salir al espacio

Tres compañías aeroespaciales construirán pequeñas naves para llevar y traer astronautas a la Estación Espacial, mientras la agencia se concentra en ir a Marte

La NASA eligió a tres compañías aeroespaciales para que construyan pequeñas naves con el fin primordial de llevar y traer astronautas a la Estación Espacial Internacional. 

Esta es la tercera fase de los esfuerzos de la NASA por hacer que compañías privadas asuman la labor del transbordador espacial, ya retirado de servicio. Las empresas compartirán más de 1.100 millones de dólares.

Las tres empresas son Boeing Co., de Houston; Space Exploration Technologies, llamada SpaceX, de Hawthorne, California; y Sierra Nevada Corp., de Louisville, Colorado. Dos de las naves son cápsulas similares a las de la era del proyecto Apolo y el diseño de la tercera se parece un poco al de los recientes transbordadores.

Una vez que se construyan las naves, la NASA planea contratar a las compañías privadas para que envíen a los astronautas al espacio antes de los próximos cinco años. Hasta que estén listas, la agencia espacial le está pagando a Rusia para que haga ese trabajo, a razón de 63 millones de dólares por astronauta. En un comunicado difundido ayer, Charles Bolden, el administrador de la NASA, dijo que la medida "ayudará a mantenernos en el camino para dirigirnos hacia la subcontratación de los vuelos espaciales tripulados".

La NASA espera que, al tener a firmas privadas que transporten astronautas a la órbita baja de la Tierra, pueda concentrarse en metas a largo plazo de mayor envergadura, como el envío de tripulaciones a algún asteroide cercano y, a la larga, a Marte. Las compañías privadas también pueden ganar dinero en el turismo y en otros negocios no relacionados con la NASA.

Boeing es una de las empresas espaciales más antiguas y grandes con una larga historia en la construcción y lanzamiento de cohetes y de trabajar con la NASA, colaboración que se remonta a los días del proyecto Mercury.

SpaceX es una compañía relativamente nueva iniciada por Elon Musk, que ayudó a crear la empresa de administración de pagos PayPal y dirige la de automóviles eléctricos Tesla Motors.

Sierra Nevada lleva 25 años en el negocio espacial, pero la mayor parte de ellos en una escala mucho menor que Boeing. 


Fuente: Diario La Nación

viernes, 1 de junio de 2012

La cápsula Dragon amerizó en el Pacífico

La cápsula espacial de carga no tripulada Dragon, propiedad de la empresa estadounidense SpaceX, amerizó en el Océano Pacífico culminando una exitosa misión a la Estación Espacial Internacional (ISS) que allana el camino para los vuelos espaciales privados.

Amerizaje exitoso!", dijo el presidente de SpaceX, Elon Musk, en un mensaje en su cuenta deTwitter después de que la cápsula cayera en aguas de la costa mexicana a las 12:42 (hora argentina). Los barcos para recuperarla se dirigían hacia la cápsula, que se posó en el mar con ayuda de tres enormes paracaídas rojos y blancos cerca del lugar previsto, a unos 900 kilómetros del estado mexicano de Baja California, dijo la NASA. 

"¡Amerizaje! La cápsula Dragon de SpaceX cayó de manera segura en el Océano Pacífico finalizando la primera misión de una empresa comercial para el reabastecimiento de la ISS", dijo la NASA en Twitter.

El regreso de Dragon a la Tierra tiene lugar tras una exitosa misión de transporte de carga a la ISS, convirtiendo a SpaceX en la primera empresa en enviar y regresar su propia cápsula hacia y desde la estación orbital.

La NASA y las autoridades estadounidenses han aplaudido la misión como un gran avance para los vuelos espaciales, que allana el camino para que las empresas privadas transporten carga y astronautas a la ISS en los próximos años.



(Crédito: AP - NASA)


El final en 2011 del programa de transbordadores de la NASA tras tres décadas de servicio dejó hasta ahora a Rusia como única nación capaz de transportar astronautas a la estación orbital.

Japón y Europa también tienen naves capaces de llevar suministros al laboratorio espacial, pero no de regresar con la carga intacta. La nave Dragon de SpaceX es más grande que las cápsulas rusas Soyuz y puede regresar a la Tierra con más equipos.

Dragon, una cápsula reutilizable de seis toneladas, en forma de campana y con dos antenas solares, tiene 4,4 metros de alto y 3,66 metros de diámetro. Puede llevar hasta 3.310 kilos, divididos entre la cápsula presurizada y la bodega no presurizada.

SpaceX y su competidora Orbital Sciences Corporation recibieron fondos de la NASA para desarrollar sus capacidades de transporte espacial y probablemente se conviertan en los principales transportistas de carga y tripulación de la ISS, que tiene previsto seguir funcionando hasta 2020, según la NASA.

El regreso de Dragon allana el camino en septiembre para el primero de doce vuelos de carga para abastecer a la ISS, previstos en el contrato de 1.600 millones de dólares de SpaceX con la NASA. Orbital Sciences Corp., la segunda empresa que firmó un contrato (de 1.900 millones de dólares) con la NASA para llevar carga a la ISS, tiene previsto lanzar su primer vuelo de prueba en agosto y realizar una misión de prueba a la ISS en diciembre, anunció la NASA.

Dragon fue lanzado desde Cabo Cañaveral en Florida el 22 de mayo llevando consigo 521 kilos de carga para el laboratorio espacial, incluidos alimentos, suministros, y equipamiento científico, y regresó a la Tierra con 660 kilos de experimentos y otros materiales.


Fuente: Diario Perfil

sábado, 26 de mayo de 2012

La cápsula privada Dragon-X se acopló a la ISS

La cápsula espacial DragonX se acopló ayer a la Estación Espacial Internacional alcanzando así uno de los más añorados hitos en materia de colaboración espacial entre empresas privadas y agencias gubernamentales. La cápsula, diseñada y construida por la empresa estadounidense SpaceX, está repleta de provisiones necesarias para los astronautas de la ISS. 

Es importante aclarar que la cápsula no esta tripulada; todavía resta esperar bastante para que un desarrollo espacial civil pueda volar con astronautas hasta la órbita de la ISS, pero lo importante es que esta hazaña es capaz de cambiarlo todo. Hasta ahora, sólo un puñado de países contaba con los medios para reaprovisionar la ISS.

Ante tamaña noticia quisiera hacer algunas reflexiones. La experiencia de ayer no deja de ser grandilocuente e inspiradora para toda una nueva generación de visionarios espaciales que desde la órbita privada intentarán continuar expandiendo el campo de acción del hombre en el espacio. Sin embargo, creo que es peligroso que los estados vean estos logros como una razón para disminuir su responsabilidad en lo que a exploración espacial se refiere. 

Si bien un monopolio espacial en manos privadas es todavía un escenario improbable, es sabido que los intereses de los particulares no siempre son los del bien común; y por éstos deberían velar los estados. Quedarnos en la órbita baja durante muchas décadas, como pareciese augurar el futuro, sería un error imperdonable. 

Naturalmente, la simbiosis privada/estatal que acaba de inaugurarse a partir del increíble acople de DragonX con la ISS va a encontrar su máximo potencial en la órbita baja terrestre pero esta interacción tendría que ser la piedra inaugural de una nueva era de exploración. Es fundamental que el hombre prosiga la exploración tripulada del sistema solar truncada hace casi 40 años cuando la última misión Apollo visitó la luna. Volver a la luna y viajar a Marte tienen que ser las prioridades. 

                    
La cápsula Dragon X desde la ISS (Crédito: NASA)

jueves, 1 de septiembre de 2011

Dejarían vacía la Estación Espacial


Los astronautas van a abandonar la Estación Espacial Internacional, probablemente a mediados de noviembre, si no se pueden diagnosticar y corregir los problemas de la nave de carga rusa que originaron la explosión de la semana última. Incluso vacía, la estación espacial puede ser operada por los controladores desde la Tierra indefinidamente y no debería correr ningún peligro de salir de su órbita.

Actualmente, hay tres astronautas rusos, dos norteamericanos y un japonés viviendo en el espacio. "Haremos lo que sea más seguro para la tripulación y para la estación espacial", dijo Michael T. Suffredini, coordinador del programa de la estación espacial de la NASA, durante una conferencia de prensa realizada ayer. "Nuestro trabajo es proteger esa inversión, y es lo que vamos a hacer", dijo.

La construcción, de 100.000 millones de dólares, ha estado continuamente ocupada durante más de una década. El miércoles pasado, una nave rusa no tripulada conocida como Progress, que transportaba tres toneladas de víveres y suministros, se estrelló en Siberia. La telemetría del cohete indicó que una caída en la presión de combustible hizo que su computadora desactivara prematuramente la tercera etapa del motor a cinco minutos y medio del lanzamiento.

El cohete Soyuz, que eleva la nave Progress, es similar al que lleva a los astronautas hasta la estación espacial, y los funcionarios quieren asegurarse de que entienden qué falló en el lanzamiento de la semana pasada y pueden confiar en que no ocurrirá nuevamente. Por ahora, el próximo lanzamiento fue aplazado hasta fines de octubre.


Fuente: Diario La Nación

Explotó un cohete ruso después de despegar

Una nave rusa de carga que debía abastecer a la Estación Espacial Internacional (EEI) no pudo alcanzar su órbita luego de despegar y se estrelló en Siberia.

Aunque la EEI posee suficientes suministros, el accidente amenaza el lanzamiento de la próxima tripulación dentro de un mes. La porción superior del cohete Soyuz que falló es similar a la usada para lanzar a los astronautas. Además, tres de los seis residentes de la EEI que debían regresar a la Tierra dentro de dos semanas no podrían hacerlo.


(Crédito: AP) 


El Soyuz partió desde Kazakhstán y todo funcionó perfectamente durante 5 minutos. La tercera etapa se activó, pero el cohete "ordenó" parar el motor por una falla, según explicó Mike Suffredini, de la NASA.

Las autoridades espaciales rusas declararon "una falla total" luego de recibir informes de que habían caído los restos en Siberia. "La explosión fue tan intensa que en un radio de 100 km casi volaron los vidrios de las ventanas", declaró Alexander Borisov, de la región Choisky, en la provincia rusa de Altai, según indicó la agencia RIA Novosti.


Fuente: Diario La Nación

domingo, 24 de julio de 2011

La “era Soyuz” causa malestar en USA

“Empieza la era Soyuz de los vuelos tripulados al espacio, la era de fiabilidad”, reza el comunicado de la agencia espacial rusa Roskosmos emitido ayer (21/07), causando malestar en USA que tendrá que pagar US$ 63 millones cada vez que quiera poner un astronauta en órbita.

El regreso del Atlantis, la misión 135 de los transbordadores, pone fin a un programa de 40 años que hizo que los vuelos espaciales parecieran una rutina, a pesar de los 2 accidentes mortales en los que murieron 14 astronautas y que destrozaron 2 de las 5 naves espaciales de la NASA.

La última junta de investigación de accidentes recomendó retirar los transbordadores después de que se finalizara la construcción en la Estación Espacial, un proyecto en el que participaron 16 países.


Después de 4 décadas de enviar transbordadores a la órbita terrestre,
la NASA los ha retirado para centrarse en la construcción de nuevas naves que puedan viajar más lejos en el espacio.

El programa del transbordador espacial fue promocionado al público como barato, seguro y confiable, pero no resultó ser ninguno de los tres: Costó US$ 196 mil millones en 40 años, la vida de 14 astronautas y realizó menos de la mitad de los vuelos prometidos.


Ahora que ha regresado el Atlantis será junto con los otros 2 transbordadores una pieza de museo: más caro que cualquier pintura.
El costo total del programa fue más del doble de los US$ 90 mil millones calculados por la NASA originalmente. USA se gastó más en el programa que en el costo combinado de los viajes a la Luna, la creación de la bomba atómica y la construcción del Canal de Panamá.

Con la crisis, los costos fueron cortados… a cero,
dejando el futuro de estas expediciones en quien hasta no hace mucho era el rival a batir en la carrera espacial: Rusia.



Cohete Soyuz mientras es transportado hacia la base de lanzamiento.

Tras la finalización de la era de los transbordadores de la NASA, la agencia espacial rusa, Roscosmos, destacó que ahora, "en los viajes tripulados al espacio empieza la era de los Soyuz".

Desde ahora, estas naves serán las únicas que puedan llevar astronautas y materiales a la Estación Espacial Internacional (EEI). Para ello, hace poco la agencia firmó un contrato hasta 2016 con la NASA.


"Incluso si en los próximos años hay una alternativa a las Soyuz rusas, pasará mucho tiempo hasta que se pruebe que la nueva nave ofrece la seguridad necesaria para un viaje tripulado"
, señala un comunicado.

Al mismo tiempo, Rusia elogió la llegada del Atlantis a la Tierra como un
"hito en los viajes tripulados al espacio".

Pero no todo es alegría, especialmente para los trabajadores de la NASA, muchos de los cuales ya han recibido su telegrama de despido.

El regreso del Atlantis a la Tierra y el fin de la era del transbordador ha causado malestar entre los miles de trabajadores de la Agencia Espacial estadounidense debido a que, por primera vez, en 53 años USA no tendrá un vehículo propio espacial.

Según ha informado la prensa norteamericana el pesimismo es palpable al interior de la NASA, pues sus expertos todavía no salen de su asombro al tener que depender ahora de los rusos –sus viejos rivales en la Guerra Fría– para ir al espacio en sus aeronaves conocidas como “Soyuz”.


Las primeras Soyuz junto con los cohetes Soyuz fueron elaborados en la Unión Soviética en los 70, pero no son nada 'obsoletos'. Al revés, estos vehículos, que han comprobado su efectividad durante varias décadas, son constantemente modernizados.


A partir del próximo año, volarán a la EEI las naves de nueva generación. Actualmente el segundo Soyuz de la nueva serie TMA M, en la que se emplean sistemas digitales de control, está pasando los ensayos, indica el servicio de prensa de Roscosmos.


“Empieza la era Soyuz de los vuelos tripulados al espacio,
la era de fiabilidad”, reza el comunicado de la agencia espacial rusa Roskosmos emitido ayer (21/07), causando el malestar en USA que tendrá que pagar US$ 63 millones cada vez que quiera poner un astronauta en órbita.

El gobernador de Texas, el republicano
Rick Perry, lamentó profundamente el fin de la era de los transbordadores y criticó que la falta de liderazgo del presidente estadounidense, el demócrata Barak Obama, no deje a los astronautas más alternativas que ir al espacio “haciendo dedo”.

Perry, cuyo estado acoge el Centro Espacial Johnson en Houston, desde donde se dirigían las operaciones de los transbordadores y donde se encuentra el centro de reclutamiento, mostró su descontento por la falta de
"planes para futuras misiones".

"Desgraciadamente, con el aterrizaje final del transbordador Atlantis y sin señal de planes para futuras misiones (...) esta administración ha dejado a los astronautas estadounidenses sin otra alternativa que viajar 'a dedo' en el espacio"
, ironizó.



Cohete Soyuz en la plataforma de despegue (Crédito: Wikipedia)

Por su parte, destacados astronautas, como Neil Armstrong y James Lowell, han acusado a Bolden y al propio Obama de jugar a la 'ruleta rusa', no sólo por la dependencia del Soyuz, sino por su confianza prematura en el sector privado, que aún tardará varios años en tener a punto la tecnología para mandar naves tripuladas al espacio.


Fuente: Urgente24.com

viernes, 8 de julio de 2011

El fin de una era: el Atlantis despegó en su última misión

El Atlantis fue lanzado con éxito este viernes desde Florida (sureste de EEUU), con cuatro astronautas a bordo, rumbo a la Estación Espacial Estadounidense (ISS), para el último vuelo de un transbordador espacial estadounidense después de 30 años de servicio.

El lanzamiento, previsto inicialmente a las 11.26 (hora local) fue retrasado unos segundos. La agencia espacial estadounidense temió hasta último momento que el cielo encapotado impidiese el despegue pero decidió, finalmente, autorizarlo.

Dejando tras de sí una estela de humo, el Atlantis dejó tierra firme bajo los gritos del millón de espectadores que acudió al lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy cerca de Cabo Cañaveral, el último tras tres décadas de servicio de los transbordadores.



 (Crédito: NASA)


"Esta mañana es el principio del fin de la era del transbordador espacial", había dicho más temprano Allard Beutel, portavoz del Centro Espacial Kennedy.

La misión, de 12 días de duración y que incluye en su tripulación a una mujer, marca el final de una era espacial, dejando a Estados Unidos sin naves capaces capaces de poner en órbita a sus astronautas.

Previo al despegue, el director de lanzamiento de la NASA, Mike Leinbach, deseó "buena suerte" a la tripulación.

El Atlantis entregará 3,7 toneladas de alimentos y equipos a la ISS, para permitir que la estación orbital y su tripulación permanente de seis personas cuenten con suministros durante un año.

Los tres transbordadores que restan de la flota inicial de seis -el prototipo, Entreprise, nunca voló, y dos se perdieron en distintas catástrofes, el Challenger en 1986 y el Columbia en 2003, provocando la muerte de 14 personas en total- irán a distintos museos del país.

Tras el regreso del Atlantis, la NASA dependerá de los Soyuz rusos hasta el desarrollo de una nueva nave espacial estadounidense, que no será antes de 2015, como muy temprano. Varias empresas privadas compiten para ofrecer un medio de transporte de astronautas y carga a la ISS.

El retiro de circulación de los transbordadores es motivo de nostalgia y tristeza para muchos, sobre todo en el área cercana al Centro Espacial Kennedy, llamada "Costa Espacial".

Unos 27.000 puestos de trabajo se perderán con la finalización del programa de transbordadores, cuyo reemplazo no se ha definido aún.

"Es como perder a un ser querido", explicó recientemente Marcia Gaedcke, presidente de la Cámara de Comercio de Titusville, una ciudad de 45.000 habitantes cercana al Centro Espacial Kennedy, que perderá el 40% de los 8.000 puestos de trabajo directos eliminados.


"No tenemos idea de lo que será el futuro del programa espacial. Es totalmente desconocido", dijo Garry Broughton, un ingeniero de United Space Alliance, una empresa subcontratada por la NASA. "La gente es despedida todos los días", dijo a la AFP este profesional, que perdió su trabajo después de 32 años de carrera.

La amargura también se percibe entre los astronautas.

"Es duro porque tenemos muchas menos posibilidades de volar al espacio cuando hemos dedicado toda nuestra vida" a eso, reconoció el astronauta Steve Robinson.

"Pienso que mantener a los transbordadores en funcionamiento unos años habría sido una solución posible para evitar que Estados Unidos se encuentren sin acceso al espacio para sus astronautas, pero ahora es demasiado tarde", dijo Robinson, que voló cuatro veces en un transbordador.


Fuente: Diario Los Andes y AFP

jueves, 2 de junio de 2011

El Endeavour regresó a la Tierra y se despide tras 19 años

Arribó esta madrugada tras concluir su último viaje espacial; irá a un museo de la ciencia de Los Angeles

El transbordador espacial Endeavour aterrizó en el centro espacial Kennedy de Florida tras completar hoy su último viaje. Su llegada marca no solamente el final de la misión de 16 días a la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés), sino también de la carrera de 19 años del Endeavour.

La nave comenzó a desandar su camino cuando el programa de la NASA se recuperaba de la tragedia por la explosión del Challenger en 1986 y se retira en momentos en que la agencia ha decidido cerrar el programa para centrarse en los vuelos comerciales al espacio y el desarrollo de una flota que pueda recorrer mayores distancias.

Durante su misión final, el Endeavour llevó a la ISS un detector de partículas de alta tecnología con el que los científicos esperan poder obtener mayor información sobre la formación del universo. El aparato, llamado Espectómetro Alfa Magnético 2 y que costó 2000 millones de dólares, ayudará a los científicos en la búsqueda de materia oscura y antimateria.

La tripulación del Endeavour realizó además las últimas salidas al espacio de astronautas de un transbordador. La misión ocupó titulares asimismo porque su comandante, Mark Kelly, está casado con la congresista de Arizona Gabrielle Giffords, quien se recupera de un disparo en la cabeza durante un intento de asesinato este año.

Tras la explosión del Challenger durante su despegue el 28 de enero de 1986, el futuro de los transbordadores quedó pendiente de un hilo. La flota permaneció en tierra dos años y medio mientras se investigaba el desastre. Al final, la NASA decidió sustituir al Challenger con la construcción del Endeavour. El transbordador costó 1800 millones de dólares y se utilizaron piezas sobrantes de otras naves en la fábrica Rockwell International, en California. Estuvo terminado en 1990.

El nombre, Endeavour, fue elegido por los niños en homenaje a la nave con la que hizo su viaje el explorador James Cook en el Pacífico Sur. Durante su primera misión en 1992, el Endeavour rescató un satélite de comunicaciones que estaba atascado. Al fracasar los esfuerzos iniciales, tres astronautas capturaron a mano finalmente el aparato durante una caminata espacial, se le instaló un nuevo motor y fue puesto en órbita.

La nave también realizó la primera misión de mantenimiento en el telescopio espacial Hubble en 1993, resolviendo un fallo en un espejo que había dejado al telescopio casi inservible. La tripulación realizó cinco salidas al espacio en diez días, lo que permitió al telescopio volver a tomar fotografías claras del espacio y proporcionar a los astrónomos información clave sobre los comienzos del universo.

En 1998, el Endeavour transportó el primer componente estadounidense a la ISS, el módulo Unity. Su misión final llevó a su vez el último mayor bloque de la estación, ahora en principio completa tras más de una década de construcción en el espacio. Tras volar casi 161 millón de kilómetros y pasar 294 días en el espacio, el Endeavour descansará en el museo California Science Center de Los Angeles. A la ISS viajará aún otro transbordador, el Atlantis, el 8 de julio, que será el que culmine con los 30 años de historia de las naves.

Una vez cerrado este capítulo, la NASA espera trabajar con proveedores de viajes comerciales para realizar breves misiones a la ISS. Mientras estas naves se contruyen, los astronautas dependerán de las cápsulas rusas Soyuz.
Los transbordadores son los únicos vehículos capaces de transportar piezas muy grandes a la ISS, si bien las naves rusas, europeas y japonesas pueden llevar carga más pequeña.

Fuente: Diario La Nación (Agencias EFE y DPA)

Con la partida del Endeavour se acerca el final de una era espacial

Comienza el acto final

El Endeavour "nació de la tragedia del Challenger", señaló la NASA, en un texto en el que recuerda que la explosión de aquel transbordador, en 1986, llevó al Congreso a autorizar un año después la construcción de otra nave espacial. La NASA anunció este mes que tras esta misión el Endeavour irá a un museo de la ciencia de Los Angeles.

Pero antes de pasar a retiro tiene dos semanas muy ajetreadas por delante. Entre los objetos que viajarán en su bodega hay una caja de repuestos para la Estación Espacial Internacional. Los astronautas realizarán cuatro caminatas espaciales para hacer tareas de mantenimiento. Pero el trabajo de más alto perfil de la misión será instalar un detector de partículas de dos mil millones de dólares, el Espectrómetro Magnético Alfa, en la estructura externa de la Estación, donde permanecerá hasta que sea abandonada, alrededor de 2020 o más tarde.

El espectrómetro es el "niño mimado" de Sam Ting, premio Nobel de Física del MIT. Consiste en un imán gigante y un conjunto de detectores que intentarán encontrar evidencias de la elusiva "materia oscura" que, según se cree, impregnaría todo el universo. El proyecto se ha estado gestando durante casi dos décadas, por lo que Ting y su equipo de colaboradores de 16 países esperan que todo salga bien durante el viaje al espacio después de años transitando por un camino lleno de obstáculos.

Después de la pérdida del Columbia y sus siete astronautas en 2003, el experimento fue retirado del programa de transbordadores y resucitado cinco años más tarde, después de un intenso lobby de Ting. En el último año, Ting mismo fue responsable de otra demora en el proyecto, cuando decidió reemplazar el gigantesco imán superconductor del instrumento por otro más débil. La razón, explicó, es que el imán superconductor requiere helio líquido para mantenerse frío, y el helio se hubiera acabado en un par de años. El imán más débil no requiere líquido congelante y durará tanto como la Estación Espacial.

Fuente: Diario La Nación (The New York Times y AFP)