miércoles, 30 de marzo de 2011

La sonda Messenger llegó a Mercurio

La NASA dio a conocer la imagen del planeta más cercano al Sol, obtenida por la nave Messenger a 200 kilómetros, en donde se aprecia el árido paisaje y un cráter de 85 kilómetros de diámetro

La agencia espacial estadounidense NASA divulgó hoy la primera fotografía de Mercurio tomada por una sonda que orbita el planeta, el Messenger, que ha enviado ya más de 360 imágenes. La primera fue captada por el Messenger ayer, y la NASA indicó que, durante las seis horas siguientes, el Messenger tomó otras 363 fotografías del planeta más cercano al Sol. 

La primera de las fotografías, en blanco y negro, muestra el árido paisaje gris en el sur de Mercurio en una toma dominada por un cráter de 85 kilómetros de diámetro, llamado "Debussy", y causado por el impacto de asteoritos. "Ésta es la primera imagen obtenida desde un artefacto espacial en órbita del primer planeta del sistema solar", señaló un comunicado de los científicos que dirigen la misión Messenger. También puede verse en la imagen otro cráter de unos 24 kilómetros de diámetro, llamado "Matabei", al oeste del "Debussy", y que se caracteriza por sus "líneas de rayos oscuras poco habituales", según el comunicado de la Agencia Espacial. 



Foto: AP

Se espera que las imágenes cubran áreas de Mercurio hasta ahora no observadas por el Messenger durante las tres travesías a las cercanías del planeta efectuadas antes de entrar en su órbita. La sonda llegó a Mercurio el 17 de marzo, más de seis años y medio después de su lanzamiento desde la Tierra. El nombre de la nave es un acrónimo de la misión Mercury Surface, Space Environment, Geochemistry & Ranging (superficie de Mercurio, ambiente espacial, geoquímica y observación). Se espera que el Messenger, un aparato que cuesta 446 millones de dólares, pase al menos un año terrestre estudiando Mercurio desde su órbita.

La sonda se encuentra en una órbita extremadamente elíptica que lo pone a 200 kilómetros de Mercurio en su momento de aproximación máxima, y lo lleva a 15.000 kilómetros en su mayor alejamiento del planeta. El Messenger es la primera sonda humana que orbita Mercurio, pero no el primero que ha visitado el planeta. A mediados de la década de los 70 del siglo pasado, el Mariner 10, de la NASA, pasó tres veces por sus cercanías.

Fuente: Diario La Nación

domingo, 20 de marzo de 2011

La Fuerza Aérea Argentina brindará apoyo logístico a una misión de la NASA en la base Marambio

Los especialistas arribaron el sábado 12 para realizar pruebas del traje espacial que diseña la Universidad, destinado a una futura misión al planeta Marte. 

El Ministerio de Defensa informó que la Fuerza Aérea Argentina se encuentra brindando sostén logístico a una misión de la NASA, que ha elegido a la Base Marambio para una serie de pruebas.

El equipo que lleva adelante el proyecto, denominado “Marte Blanco” por la Fuerza Aérea, se encuentra integrado por tres científicos de la Universidad de Dakota del Norte: Un argentino (Pablo de León) y dos norteamericanos (Jon Rask y Margarita Marinova). Los especialistas arribaron el sábado 12 para realizar pruebas del traje espacial que diseña la Universidad, destinado a una futura misión al planeta Marte.

El sostén logístico brindado por la Fuerza Aérea a esta misión de la NASA consiste en alojamiento dentro de la Base, acceso a Internet, espacio y vehículos necesarios para desplazarse dentro del terreno y realizar las pruebas, así como el traslado hasta y desde la Base a bordo de un avión Hércules.


La elección de la Base Marambio para estos trabajos se funda en la similitud que guarda el terreno antártico con el de Marte, que a diferencia del suelo continental está compuesto por un polvo de origen volcánico de una densidad mucho menor, llamado “permafrost”.


Durante el día de ayer los científicos realizaron pruebas de movilidad y flexibilidad del traje tanto sobre la nieve como sobre el hielo, tomaron muestras de suelo y utilizaron un equipo auxiliar. 

 
Fuente: Prensa Argentina

miércoles, 9 de marzo de 2011

El Discovery completó su última misión

La nave en circulación más antigua de la NASA arribó a Cabo Cañaveral con seis astronautas a bordo, tras una misión de 13 días en la Estación Espacial Internacional

El Discovery, el más antiguo y venerado de los tres transbordadores de la agencia espacial estadounidense, está listo para regresar a Tierra con seis astronautas y poner fin así a su larga carrera espacial. "El tiempo parece estupendo", dijo Charlie Hobaugh, uno de los controladores del centro de Houston, al comandante a bordo del Discovery, Steve Lindsey. "La velocidad de los vientos, la única incertidumbre, está dentro de los límites para un aterrizaje", agregó según un comunicado de la NASA.

El Centro de Control de la NASA en Houston dio luz verde a la salida de órbita para que el comandante Lindsey accionara los pequeños motores orbitales, a fin de desacelerar la nave. Este pequeño golpe de freno es suficiente para hacerla descolgarse e iniciar su caída de 65 minutos hacia la pista 15 del Centro Espacial Kennedy, cerca de Cabo Cañaveral a las 16:57 GMT.

El Discovery -que este año terminará en un museo tras 27 años de actividad- se desacopló de la Estación Espacial Internacional (ISS) el lunes, al término de una misión exitosa de 13 días destinada a instalar un nuevo módulo de almacenamiento y un robot humanoide. El módulo, que quedó conectado permanentemente a la estación, ofrece un volumen adicional de almacenamiento a presión. "Esta fue una de las mejores misiones del Discovery y también una de las de menor dificultad", destacó LeRoy Cain, uno de los responsables del programa, en una conferencia de prensa en Houston, Texas, sede del centro de control de la NASA.


Fuente: Diario La Nación

jueves, 24 de febrero de 2011

Despegó el transbordador Discovery en su último vuelo

Después de ocho intentos frustrados de lanzamiento, el transbordador espacial partió rumbo a la Estación Espacial Internacional con seis astronautas a bordo; su primer viaje fue en 1984.

Puntual y con éxito, el transbordador espacial Discovery fue lanzado con seis astronautas a bordo desde Cabo Cañaveral hacia la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés), en el que será el último viaje de esta nave espacial, informó la NASA.

Más temprano, las operaciones de llenado del tanque externo del transbordador, con dos millones de litros de hidrógeno y oxígeno líquidos a muy baja temperatura, se completó en forma exitosa. Llenar este tanque naranja, de la altura de la estatua de la Libertad en Nueva York (46,9 m), toma tres horas. "No hay ningún problema hasta ahora que pueda impedir un lanzamiento esta tarde", dijo Allard Beutel, el comentarista de la televisión de la Nasa.

El lanzamiento del Discovery estaba inicialmente previsto para el 5 de noviembre último, pero una fuga de hidrógeno durante la operación de llenado del tanque externo pocas horas antes del encendido de los motores, obligó a la NASA a postergar el lanzamiento. Y poco después, se hallaron grietas en los arcos de aluminio del tanque que fijan la nave al suelo.

Robot a bordo. La misión, dirigida por el comandante Steven Lindsey, junto al piloto Eric Boe y los astronautas Alvin Drew, Michael Barratt, Steve Bowen y Nicole Stott, durará 11 días y tiene por objetivo llevar piezas de repuesto e instalar, en dos caminatas espaciales, el Módulo Permanente Multipropósito "Leonardo", que ampliará la capacidad de almacenaje. A bordo lleva la plataforma Carrier 4 y al androide Robonaut 2, nombrado por la NASA como "el primer robot humanoide diestro en el espacio". Permanecerá como un tripulante más de la ISS, donde los ingenieros podrán probar sus habilidades y estudiar si más adelante podrá salir al exterior para ayudar en las labores de mantenimiento o en otros trabajos científicos.

Los astronautas primero probarán cómo funciona el robot en microgravedad antes de analizar cómo las actualizaciones podrían ir graduando al robot hasta convertirlo en un eficiente asistente espacial. Según tiene previsto la NASA, la primera caminata se producirá en el quinto día de misión para instalar un cable de prolongación eléctrica del módulo Unity al Tranquility. En esta salida, que durará unas seis horas, trasladarán un módulo con una pieza de bombeo estropeada de la placa de sujeción de carga en el sistema de base móvil a la plataforma de almacenamiento externa 2 e instalarán una cámara, entre otras tareas.

En la segunda, con una duración estimada también de 6 horas, repararán una abrazadera en la viga sobre la que se almacena el radiador del puerto 1. Además, sustituirán una placa de adaptador de carga del módulo Columbus, instalarán un sistema de inclinación y giro en una cámara del sistema robótico canadiense Dextre y eliminarán las cubiertas térmicas del Carrier 4.

Historia gallarda. El Discovery, que transportará a seis astronautas, es el transbordador más antiguo de la flota de tres naves que posee la NASA y será retirado cuando complete esta misión, la STS-133, lo que dejará un gran vacío en los vuelos espaciales norteamericanos.

Fue el tercer transbordador espacial que se sumó a la flota de cinco orbitadores que la NASA ha empleado durante treinta años para sus misiones tripuladas. Su construcción comenzó el 27 de agosto de 1979 y cuatro años más tarde fue presentado en sociedad en la planta de ensamblaje de Palmdale (California), antes de su primer viaje al espacio el 30 de agosto de 1984.

En estos 26 años al servicio de la NASA, la nave ha transportado el Telescopio Espacial Hubble, el laboratorio japonés Kibo, varios segmentos del eje central de la EEI y ha cumplido hitos como albergar al primer cosmonauta ruso a bordo en un transbordador. En la misión STS-63 fue pilotado por primera vez por una mujer y fue el primer transbordador en acoplarse con el complejo orbital ruso MIR.

En 1998 cumplió otro récord, al llevar de nuevo al espacio a John Glenn, el primer estadounidense que orbitó la Tierra, a bordo del Friendship 7 en 1962, y que 36 años más tarde, a los 77 años, se convirtió en el astronauta de más edad en viajar al espacio.

Actualmente, el Discovery es el transbordador que más misiones ha cumplido, 38; ha estado en órbita 352 días, casi un año entero, y ha transportado a 246 astronautas. Además, ha rodeado la Tierra 5628 veces a una velocidad de 28.000 kilómetros por hora y ha recorrido más de 230 millones de kilómetros, que equivalen a 288 viajes de ida y vuelta a la Luna.

Cuando el programa estadounidense de transbordadores espaciales llegue a su fin este año, el programa de cápsulas espaciales Soyuz, de Rusia, será el único medio de transporte que tendrán los astronautas para ir y venir de la ISS. Los otros dos transbordadores de la flota estadounidense, Atlantis y Endeavor, harán su último vuelo también este año. El Endeavor hará su última misión el 19 de abril y el Atlantis el 28 de junio.

La flota espacial inicialmente contaba con cinco naves, pero el Challenger explotó poco después de su lanzamiento en 1986 y el Columbia se desintegró cuando volvía a la Tierra en 2003. Un sexto transbordador, el Enterprise, hizo vuelos de prueba en la atmósfera pero nunca salió al espacio. Actualmente está en exhibición en un museo a las afueras de Washington.

A principios de este año, la compañía privada estadounidense SpaceX logró enviar su cápsula espacial Dragon a órbita y traerla de regreso a la Tierra, pero probablemente pasen varios años antes de que una nave espacial privada pueda llevar tripulación y carga a la ISS.

El Discovery regresará a la Tierra el 7 de marzo, convertido en la nave que habrá hecho más vuelos en la historia de la navegación espacial, dijo la NASA. "Puedo decir que esto ha generado mucho interés", afirmó el director de pruebas de la NASA, Steve Payne. "La gente está comenzando a darse cuenta de que si no lo ve ahora no lo verá nunca más, por lo que esperamos a una gran multitud esta vez" en la base de la NASA, resaltó Payne.

Fuente: Diario La Nación

viernes, 4 de febrero de 2011

A 50 años del primer cohete sonda Argentino: el APEX A1-02 "Alfa Centauro"

 
Hace 50 años se comenzaba a escribir el primer capítulo de la historia especial argentina. El 2 de febrero de 1961, el Instituto de Investigaciones Aeronáuticas y Espaciales (IIAE) efectúa su primer lanzamiento de un cohete construido en el país. Es a su vez uno los primeros de Sud América.

Se trataba de un cohete para investigaciones meteorológicas "Alfa Centauro APEX 01", de diseño y construcción nacional, siendo el primero en Córdoba, Argentina y en Sud América fijando así el jalón inicial en la investigación espacial; cuyo éxito constituyó la culminación del esfuerzo mancomunado de nuestros hombres de ciencia y artesanos que sirvió de acicate para el logro de los adelantos hoy alcanzados en nuestro país en el campo de las investigaciones espaciales con vehículos cohetes. Lanzado desde la Base Santo Tomás (Pampa de Achala - Córdoba), con resultados altamente satisfactorios.

Crónica resumida del 2 de Febrero de 1961, Pampa de Achala: Las 9.30 fue la hora Cero. El comodoro Ingeniero Ae. Aldo Zeoli impacientemente miraba la esfera del reloj, e impartía instrucciones a los puestos “A” y “B” instalados estratégicamente. Se sincronizaron los relojes.

Como la temperatura continuaba en ascenso se calculó que para las 9.30 hora de la mañana llegaría al grado óptimo. Entonces se fijó esa hora como Cero. La noticia fue difundida prestamente por las radios. “Atentos puestos de control. Estén sintonizados en forma permanente. La hora Cero serán las 9.30”. En todos los rostros había emoción y en algunos ansiedad. La temperatura de la pólvora se comenzó a controlar cada minuto. A las 9.20 hs. se efectúa la última verificación de los instrumentos de lanzamiento: todo estaba en orden. No había más que apretar el botón disparador.

Marcaron las agujas del reloj las 9.29 hs. Faltaba un minuto para la hora Cero. En todos los rostros se reflejaba la emoción que se vivía en el momento. Todos se parapetaron detrás de una defensa previamente construida. El imprevisto ulular de una sirena dio mayor emotividad al momento. Acallada la sirena, el Comodoro Zeoli comenzó la cuenta descendente. Los técnicos se colocaron los auriculares. El silencio era completo. La voz del comodoro Zeoli llevó la cuenta: “10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1, 0!”

Un violento desplazamiento de aire y un estridente silbido marcaron la partida del primer cohete argentino. El Alfa Centauro entraba en la historia! Solo una estela luminosa de color rojo intenso fue posible contemplar tras el despegue.

Presenciaron la experiencia ese día, un periodista del diario “Clarín”, oficiales de la Fuerza Aérea Argentina, el R.P. López y el presidente de DINFIA (Dirección Nacional de Fabricaciones e Investigaciones Aeronáuticas) brigadier mayor Juan Carlos Pereyra, quien se apresuró notificar el éxito a su par, el brigadier Ramón Amado Abrahin, secretario de Aeronáutica que, a su vez, se lo comunicó de manera inmediata al presidente de la Nación, Dr. Arturo Frondizi.

Hoy a 50 años de este suceso recordemos lo que fuimos en materia espacial, valoremos el esfuerzo de aquellos pioneros que con fe y esperanza tuvieron una visión del futuro. El cohete Alfa Centauro para las nuevas generaciones hoy es desconocido. Fue diseñado y construido íntegramente en nuestro país, más exactamente en el IIAE del Área Material Córdoba. Hoy solo el Museo de Tecnología Aeroespacial símbolo de un pasado glorioso de la Investigación Espacial, nos cuenta toda la historia de la cohetería argentina. 

Fuente: Diario La Voz del Interior

sábado, 29 de enero de 2011

Habrían descubierto la galaxia más antigua conocida hasta el momento

Un equipo internacional de astrónomos dijo ayer que ha observado la galaxia más antigua que se conoce, una mancha de luz de hace 13.200 millones de años, cuando el cosmos era un lugar mucho menos poblado que hoy.

No se ha confirmado el hallazgo y algunos astrónomos se muestran escépticos. El hallazgo, basado en una imagen del telescopio espacial Hubble, se publica hoy en la revista Nature. Los científicos calculan que la galaxia data de apenas 480 millones de años después del Big Bang.

Pero más interesante que la edad avanzada de la galaxia que se acaba de descubrir es la ausencia de otras galaxias brillantes de edad similar. Eso indica que la formación de estrellas en ese momento de la infancia del universo era 10 veces más lenta que millones de años después, dijo uno de los autores del estudio, Garth Illingworth, de la Universidad de California, Estados Unidos.

Fuente: Diario La Nación


A candidate redshift z ~ 10 galaxy and rapid changes in that population at an age of 500 Myr

 

Searches for very-high-redshift galaxies over the past decade have yielded a large sample of more than 6,000 galaxies existing just 900-2,000 million years (Myr) after the Big Bang (redshifts 6 > z > 3). The Hubble Ultra Deep Field (HUDF09) data have yielded the first reliable detections of z ~ 8 galaxies that, together with reports of a gamma-ray burst at z ~ 8.2, constitute the earliest objects reliably reported to date. Observations of z ~ 7-8 galaxies suggest substantial star formation at z > 9-10. Here we use the full two-year HUDF09 data to conduct an ultra-deep search for z ~ 10 galaxies in the heart of the reionization epoch, only 500 Myr after the Big Bang. Not only do we find one possible z ~ 10 galaxy candidate, but we show that, regardless of source detections, the star formation rate density is much smaller (~10%) at this time than it is just ~200 Myr later at z ~ 8. This demonstrates how rapid galaxy build-up was at z ~ 10, as galaxies increased in both luminosity density and volume density from z ~ 8 to z ~ 10. The 100-200 Myr before z ~ 10 is clearly a crucial phase in the assembly of the earliest galaxies.

(Hacer click sobre el título para obtener el paper)

viernes, 17 de diciembre de 2010

Bacteria que metaboliza arsénico demuestra que “la vida se abre camino con lo que tiene a mano”

El año pasado, el hallazgo de “estromatolitos” vivos en lagunas de alta montaña de Tolar Grande y Socompa, provincia de Salta, generó un “boom” mediático. Hace 3.500 millones de años estos estromatolitos cumplieron un rol esencial en la formación de la capa de ozono.

María Eugenia Farías volvió a la Argentina en 2002. Es investigadora del Conicet y su objeto de estudio es la diversidad microbiana en lagunas de altura. Allí, donde nada puede sobrevivir debido a la alta salinidad, a la presencia de metales pesados y de arsénico en el agua, a la gran amplitud térmica y la intensa radiación ultravioleta (UV), existen bacterias y algas que, a partir del arsénico, se asocian para producir oxígeno y subsistir.

Estas asociaciones, que viven en el agua, se denominan estromatolitos y generan un exopolisacárido, una especie de gelatina que capta minerales que se depositan en forma de capas. Como necesitan luz, las bacterias migran hacia arriba, vuelven a captar minerales y así se van formando nuevas capas. Cuando estos organismos mueren, los minerales permanecen en la forma de roca orgánica.

Este hallazgo se suma a los acontecidos en otros lugares en el mundo: Cuatro Ciénagas (México); Sharkbay (Australia), Islas Bahamas y Parque Yellowstone (Estados Unidos). La diferencia estriba en que todos estos ambientes se encuentran al nivel del mar mientras que los de Socompa y Tolar Grande están a una altura promedio de 4000 msnm, en los que los estromatolitos sobreviven en condiciones mucho más adversas que los organismos descubiertos en el resto del mundo.

La NASA y bacterias que metabolizan arsénico

Recientemente, investigadores de la NASA publicaron en la revista Science un descubrimiento más que interesante: una bacteria que en ausencia de fósforo es capaz de metabolizar el arsénico.

Hasta el momento se pensaba que el desarrollo de la vida estaba basado en seis componentes esenciales: el fósforo, el carbono, el oxígeno, el hidrógeno, el azufre y el nitrógeno. Sin embargo, una bacteria de la cepa GFAJ-1 de la familia de las Halomonas, encontrada en el lago Mono de California, es capaz de prescindir del fósforo y crecer en presencia de arsénico, un elemento considerado venenoso o tóxico para la mayoría de los organismos.

“¿Made in La Puna?”

El descubrimiento de la NASA roza la temática del grupo de investigación de LIMLA-PROIMI, Tucumán, que estudia la diversidad bacteriana de la Laguna Diamante, ubicada en el cráter del volcán Galán, a 4700 msnm, donde la vida se desarrolla en presencia de arsénico. Por esa razón la Dra. María Eugenia Farías fue consultada por varios medios nacionales.

¿Qué estudian en la Laguna Diamante?

En estas aguas tibias (28 °C), cuyo pH es 11, la salinidad es de 80 partes por millón y la concentración de arsénico es de 230 miligramos por litro, estudiamos cómo se adaptan los organismos a la luz UV, al arsénico, a la salinidad y qué flexibilidad genética tienen. Ante esas situaciones extremas estudiamos, a nivel molecular, los compuestos que producen estos organismos tales como pigmentos, antioxidantes, sustancias fitotóxicas y polisacáridos entre otros”, detalló Farías.

¿Es importante lo que descubrieron los investigadores de la NASA?


A mi entender, este descubrimiento es tan importante como la cadena de Watson y Crick, ya que pone en movimiento todos los grandes pilares de la biología y de la biología molecular. Es realmente fascinante”, señala la investigadora del Conicet.

El arsénico y el fósforo son elementos bastante parecidos, de hecho están muy cerca en la tabla periódica. Hay algunos organismos (pocos) que son capaces de utilizar el arsénico como fuente de energía (oxidan el arsenito a arsenato y se quedan con los electrones). Algunos otros son capaces de respirarlo (reducen el arsenato a arsenito, deshaciéndose de los electrones, de la misma manera que los seres humanos hacemos con el oxígeno). Y existen otros que simplemente son capaces de resistirlo, es decir, no sacan ningún provecho de él pero evitan su altísima toxicidad.

Sin embargo, para la mayoría de las formas de vida, el arsénico, especialmente en forma de arsenito, es extremadamente tóxico. Lo que confirmó el estudio de la NASA es una idea que lleva algún tiempo circulando en los medios científicos y es que la vida, en condiciones de escasez de fosfato y de abundancia de arsénico, podría ser capaz de emplear iones arseniato, en vez de fosfatos como soporte estructural de muchas de sus moléculas, sin que por ello le resulte tóxico.

Esto nos muestra, una vez más, que la vida es extremadamente versátil, que se “abre camino”, como decía la genial película Jurassic Park, y que es capaz de adaptarse a las condiciones más insospechadas.

Este descubrimiento nos obliga a revisar nuestros modelos actuales de síntesis y estabilidad de muchas biomoléculas”, dice Farías, “y por otro lado, reforzaría la sospecha de que algunas de las técnicas actuales empleadas en la detección de vida tienen un error muy importante pues dejarían fuera todas aquellas formas de vida que no tuvieran fosfato sino arseniato como componente de su ADN
.

Prosigue Farías: “Entonces los microbiólogos -y esa es el área en la que trabajamos en PROIMI, Conicet-Tucumán-, estudian los ambientes extremos que son parecidos a esa Tierra primitiva o a otros planetas”.

La investigadora del Conicet explica que esas condiciones son las que encontró la NASA en lagos de California con un pH alto (contrario a pH ácido) y altas concentraciones de arsénico. “Haciendo un paralelismo, los lugares en los que nosotros trabajamos son lagunas andinas, salares y lagunas en el altiplano donde el oxígeno es escaso, hay alta radiación UV y muchísimo arsénico”.

Por último, Farías agrega un dato interesante: “Las concentraciones de arsénico en las bacterias que nosotros aislamos son mayores que en el lago Mono de California y por la altura hay que sumarle también otras condiciones extremas para la vida como lo son una mayor radiación UV, menor tensión de oxigeno y menor disponibilidad de materia orgánica para alimentarse”.

De esta “especie de coincidencia” que hubo entre el trabajo del Conicet y el de la NASA surgen dos conclusiones: una es que esto demuestra que en Argentina se realiza investigación de punta y la segunda es que tenemos en nuestro país ambientes que tienen un altísimo potencial para la ciencia y la biotecnología y que, dado este valor científico, deben ser preservados de la minería, del turismo irresponsable y de la ignorancia.


Fuente: CONICET