jueves, 24 de febrero de 2011

Despegó el transbordador Discovery en su último vuelo

Después de ocho intentos frustrados de lanzamiento, el transbordador espacial partió rumbo a la Estación Espacial Internacional con seis astronautas a bordo; su primer viaje fue en 1984.

Puntual y con éxito, el transbordador espacial Discovery fue lanzado con seis astronautas a bordo desde Cabo Cañaveral hacia la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés), en el que será el último viaje de esta nave espacial, informó la NASA.

Más temprano, las operaciones de llenado del tanque externo del transbordador, con dos millones de litros de hidrógeno y oxígeno líquidos a muy baja temperatura, se completó en forma exitosa. Llenar este tanque naranja, de la altura de la estatua de la Libertad en Nueva York (46,9 m), toma tres horas. "No hay ningún problema hasta ahora que pueda impedir un lanzamiento esta tarde", dijo Allard Beutel, el comentarista de la televisión de la Nasa.

El lanzamiento del Discovery estaba inicialmente previsto para el 5 de noviembre último, pero una fuga de hidrógeno durante la operación de llenado del tanque externo pocas horas antes del encendido de los motores, obligó a la NASA a postergar el lanzamiento. Y poco después, se hallaron grietas en los arcos de aluminio del tanque que fijan la nave al suelo.

Robot a bordo. La misión, dirigida por el comandante Steven Lindsey, junto al piloto Eric Boe y los astronautas Alvin Drew, Michael Barratt, Steve Bowen y Nicole Stott, durará 11 días y tiene por objetivo llevar piezas de repuesto e instalar, en dos caminatas espaciales, el Módulo Permanente Multipropósito "Leonardo", que ampliará la capacidad de almacenaje. A bordo lleva la plataforma Carrier 4 y al androide Robonaut 2, nombrado por la NASA como "el primer robot humanoide diestro en el espacio". Permanecerá como un tripulante más de la ISS, donde los ingenieros podrán probar sus habilidades y estudiar si más adelante podrá salir al exterior para ayudar en las labores de mantenimiento o en otros trabajos científicos.

Los astronautas primero probarán cómo funciona el robot en microgravedad antes de analizar cómo las actualizaciones podrían ir graduando al robot hasta convertirlo en un eficiente asistente espacial. Según tiene previsto la NASA, la primera caminata se producirá en el quinto día de misión para instalar un cable de prolongación eléctrica del módulo Unity al Tranquility. En esta salida, que durará unas seis horas, trasladarán un módulo con una pieza de bombeo estropeada de la placa de sujeción de carga en el sistema de base móvil a la plataforma de almacenamiento externa 2 e instalarán una cámara, entre otras tareas.

En la segunda, con una duración estimada también de 6 horas, repararán una abrazadera en la viga sobre la que se almacena el radiador del puerto 1. Además, sustituirán una placa de adaptador de carga del módulo Columbus, instalarán un sistema de inclinación y giro en una cámara del sistema robótico canadiense Dextre y eliminarán las cubiertas térmicas del Carrier 4.

Historia gallarda. El Discovery, que transportará a seis astronautas, es el transbordador más antiguo de la flota de tres naves que posee la NASA y será retirado cuando complete esta misión, la STS-133, lo que dejará un gran vacío en los vuelos espaciales norteamericanos.

Fue el tercer transbordador espacial que se sumó a la flota de cinco orbitadores que la NASA ha empleado durante treinta años para sus misiones tripuladas. Su construcción comenzó el 27 de agosto de 1979 y cuatro años más tarde fue presentado en sociedad en la planta de ensamblaje de Palmdale (California), antes de su primer viaje al espacio el 30 de agosto de 1984.

En estos 26 años al servicio de la NASA, la nave ha transportado el Telescopio Espacial Hubble, el laboratorio japonés Kibo, varios segmentos del eje central de la EEI y ha cumplido hitos como albergar al primer cosmonauta ruso a bordo en un transbordador. En la misión STS-63 fue pilotado por primera vez por una mujer y fue el primer transbordador en acoplarse con el complejo orbital ruso MIR.

En 1998 cumplió otro récord, al llevar de nuevo al espacio a John Glenn, el primer estadounidense que orbitó la Tierra, a bordo del Friendship 7 en 1962, y que 36 años más tarde, a los 77 años, se convirtió en el astronauta de más edad en viajar al espacio.

Actualmente, el Discovery es el transbordador que más misiones ha cumplido, 38; ha estado en órbita 352 días, casi un año entero, y ha transportado a 246 astronautas. Además, ha rodeado la Tierra 5628 veces a una velocidad de 28.000 kilómetros por hora y ha recorrido más de 230 millones de kilómetros, que equivalen a 288 viajes de ida y vuelta a la Luna.

Cuando el programa estadounidense de transbordadores espaciales llegue a su fin este año, el programa de cápsulas espaciales Soyuz, de Rusia, será el único medio de transporte que tendrán los astronautas para ir y venir de la ISS. Los otros dos transbordadores de la flota estadounidense, Atlantis y Endeavor, harán su último vuelo también este año. El Endeavor hará su última misión el 19 de abril y el Atlantis el 28 de junio.

La flota espacial inicialmente contaba con cinco naves, pero el Challenger explotó poco después de su lanzamiento en 1986 y el Columbia se desintegró cuando volvía a la Tierra en 2003. Un sexto transbordador, el Enterprise, hizo vuelos de prueba en la atmósfera pero nunca salió al espacio. Actualmente está en exhibición en un museo a las afueras de Washington.

A principios de este año, la compañía privada estadounidense SpaceX logró enviar su cápsula espacial Dragon a órbita y traerla de regreso a la Tierra, pero probablemente pasen varios años antes de que una nave espacial privada pueda llevar tripulación y carga a la ISS.

El Discovery regresará a la Tierra el 7 de marzo, convertido en la nave que habrá hecho más vuelos en la historia de la navegación espacial, dijo la NASA. "Puedo decir que esto ha generado mucho interés", afirmó el director de pruebas de la NASA, Steve Payne. "La gente está comenzando a darse cuenta de que si no lo ve ahora no lo verá nunca más, por lo que esperamos a una gran multitud esta vez" en la base de la NASA, resaltó Payne.

Fuente: Diario La Nación

viernes, 4 de febrero de 2011

A 50 años del primer cohete sonda Argentino: el APEX A1-02 "Alfa Centauro"

 
Hace 50 años se comenzaba a escribir el primer capítulo de la historia especial argentina. El 2 de febrero de 1961, el Instituto de Investigaciones Aeronáuticas y Espaciales (IIAE) efectúa su primer lanzamiento de un cohete construido en el país. Es a su vez uno los primeros de Sud América.

Se trataba de un cohete para investigaciones meteorológicas "Alfa Centauro APEX 01", de diseño y construcción nacional, siendo el primero en Córdoba, Argentina y en Sud América fijando así el jalón inicial en la investigación espacial; cuyo éxito constituyó la culminación del esfuerzo mancomunado de nuestros hombres de ciencia y artesanos que sirvió de acicate para el logro de los adelantos hoy alcanzados en nuestro país en el campo de las investigaciones espaciales con vehículos cohetes. Lanzado desde la Base Santo Tomás (Pampa de Achala - Córdoba), con resultados altamente satisfactorios.

Crónica resumida del 2 de Febrero de 1961, Pampa de Achala: Las 9.30 fue la hora Cero. El comodoro Ingeniero Ae. Aldo Zeoli impacientemente miraba la esfera del reloj, e impartía instrucciones a los puestos “A” y “B” instalados estratégicamente. Se sincronizaron los relojes.

Como la temperatura continuaba en ascenso se calculó que para las 9.30 hora de la mañana llegaría al grado óptimo. Entonces se fijó esa hora como Cero. La noticia fue difundida prestamente por las radios. “Atentos puestos de control. Estén sintonizados en forma permanente. La hora Cero serán las 9.30”. En todos los rostros había emoción y en algunos ansiedad. La temperatura de la pólvora se comenzó a controlar cada minuto. A las 9.20 hs. se efectúa la última verificación de los instrumentos de lanzamiento: todo estaba en orden. No había más que apretar el botón disparador.

Marcaron las agujas del reloj las 9.29 hs. Faltaba un minuto para la hora Cero. En todos los rostros se reflejaba la emoción que se vivía en el momento. Todos se parapetaron detrás de una defensa previamente construida. El imprevisto ulular de una sirena dio mayor emotividad al momento. Acallada la sirena, el Comodoro Zeoli comenzó la cuenta descendente. Los técnicos se colocaron los auriculares. El silencio era completo. La voz del comodoro Zeoli llevó la cuenta: “10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1, 0!”

Un violento desplazamiento de aire y un estridente silbido marcaron la partida del primer cohete argentino. El Alfa Centauro entraba en la historia! Solo una estela luminosa de color rojo intenso fue posible contemplar tras el despegue.

Presenciaron la experiencia ese día, un periodista del diario “Clarín”, oficiales de la Fuerza Aérea Argentina, el R.P. López y el presidente de DINFIA (Dirección Nacional de Fabricaciones e Investigaciones Aeronáuticas) brigadier mayor Juan Carlos Pereyra, quien se apresuró notificar el éxito a su par, el brigadier Ramón Amado Abrahin, secretario de Aeronáutica que, a su vez, se lo comunicó de manera inmediata al presidente de la Nación, Dr. Arturo Frondizi.

Hoy a 50 años de este suceso recordemos lo que fuimos en materia espacial, valoremos el esfuerzo de aquellos pioneros que con fe y esperanza tuvieron una visión del futuro. El cohete Alfa Centauro para las nuevas generaciones hoy es desconocido. Fue diseñado y construido íntegramente en nuestro país, más exactamente en el IIAE del Área Material Córdoba. Hoy solo el Museo de Tecnología Aeroespacial símbolo de un pasado glorioso de la Investigación Espacial, nos cuenta toda la historia de la cohetería argentina. 

Fuente: Diario La Voz del Interior

sábado, 29 de enero de 2011

Habrían descubierto la galaxia más antigua conocida hasta el momento

Un equipo internacional de astrónomos dijo ayer que ha observado la galaxia más antigua que se conoce, una mancha de luz de hace 13.200 millones de años, cuando el cosmos era un lugar mucho menos poblado que hoy.

No se ha confirmado el hallazgo y algunos astrónomos se muestran escépticos. El hallazgo, basado en una imagen del telescopio espacial Hubble, se publica hoy en la revista Nature. Los científicos calculan que la galaxia data de apenas 480 millones de años después del Big Bang.

Pero más interesante que la edad avanzada de la galaxia que se acaba de descubrir es la ausencia de otras galaxias brillantes de edad similar. Eso indica que la formación de estrellas en ese momento de la infancia del universo era 10 veces más lenta que millones de años después, dijo uno de los autores del estudio, Garth Illingworth, de la Universidad de California, Estados Unidos.

Fuente: Diario La Nación


A candidate redshift z ~ 10 galaxy and rapid changes in that population at an age of 500 Myr

 

Searches for very-high-redshift galaxies over the past decade have yielded a large sample of more than 6,000 galaxies existing just 900-2,000 million years (Myr) after the Big Bang (redshifts 6 > z > 3). The Hubble Ultra Deep Field (HUDF09) data have yielded the first reliable detections of z ~ 8 galaxies that, together with reports of a gamma-ray burst at z ~ 8.2, constitute the earliest objects reliably reported to date. Observations of z ~ 7-8 galaxies suggest substantial star formation at z > 9-10. Here we use the full two-year HUDF09 data to conduct an ultra-deep search for z ~ 10 galaxies in the heart of the reionization epoch, only 500 Myr after the Big Bang. Not only do we find one possible z ~ 10 galaxy candidate, but we show that, regardless of source detections, the star formation rate density is much smaller (~10%) at this time than it is just ~200 Myr later at z ~ 8. This demonstrates how rapid galaxy build-up was at z ~ 10, as galaxies increased in both luminosity density and volume density from z ~ 8 to z ~ 10. The 100-200 Myr before z ~ 10 is clearly a crucial phase in the assembly of the earliest galaxies.

(Hacer click sobre el título para obtener el paper)

viernes, 17 de diciembre de 2010

Bacteria que metaboliza arsénico demuestra que “la vida se abre camino con lo que tiene a mano”

El año pasado, el hallazgo de “estromatolitos” vivos en lagunas de alta montaña de Tolar Grande y Socompa, provincia de Salta, generó un “boom” mediático. Hace 3.500 millones de años estos estromatolitos cumplieron un rol esencial en la formación de la capa de ozono.

María Eugenia Farías volvió a la Argentina en 2002. Es investigadora del Conicet y su objeto de estudio es la diversidad microbiana en lagunas de altura. Allí, donde nada puede sobrevivir debido a la alta salinidad, a la presencia de metales pesados y de arsénico en el agua, a la gran amplitud térmica y la intensa radiación ultravioleta (UV), existen bacterias y algas que, a partir del arsénico, se asocian para producir oxígeno y subsistir.

Estas asociaciones, que viven en el agua, se denominan estromatolitos y generan un exopolisacárido, una especie de gelatina que capta minerales que se depositan en forma de capas. Como necesitan luz, las bacterias migran hacia arriba, vuelven a captar minerales y así se van formando nuevas capas. Cuando estos organismos mueren, los minerales permanecen en la forma de roca orgánica.

Este hallazgo se suma a los acontecidos en otros lugares en el mundo: Cuatro Ciénagas (México); Sharkbay (Australia), Islas Bahamas y Parque Yellowstone (Estados Unidos). La diferencia estriba en que todos estos ambientes se encuentran al nivel del mar mientras que los de Socompa y Tolar Grande están a una altura promedio de 4000 msnm, en los que los estromatolitos sobreviven en condiciones mucho más adversas que los organismos descubiertos en el resto del mundo.

La NASA y bacterias que metabolizan arsénico

Recientemente, investigadores de la NASA publicaron en la revista Science un descubrimiento más que interesante: una bacteria que en ausencia de fósforo es capaz de metabolizar el arsénico.

Hasta el momento se pensaba que el desarrollo de la vida estaba basado en seis componentes esenciales: el fósforo, el carbono, el oxígeno, el hidrógeno, el azufre y el nitrógeno. Sin embargo, una bacteria de la cepa GFAJ-1 de la familia de las Halomonas, encontrada en el lago Mono de California, es capaz de prescindir del fósforo y crecer en presencia de arsénico, un elemento considerado venenoso o tóxico para la mayoría de los organismos.

“¿Made in La Puna?”

El descubrimiento de la NASA roza la temática del grupo de investigación de LIMLA-PROIMI, Tucumán, que estudia la diversidad bacteriana de la Laguna Diamante, ubicada en el cráter del volcán Galán, a 4700 msnm, donde la vida se desarrolla en presencia de arsénico. Por esa razón la Dra. María Eugenia Farías fue consultada por varios medios nacionales.

¿Qué estudian en la Laguna Diamante?

En estas aguas tibias (28 °C), cuyo pH es 11, la salinidad es de 80 partes por millón y la concentración de arsénico es de 230 miligramos por litro, estudiamos cómo se adaptan los organismos a la luz UV, al arsénico, a la salinidad y qué flexibilidad genética tienen. Ante esas situaciones extremas estudiamos, a nivel molecular, los compuestos que producen estos organismos tales como pigmentos, antioxidantes, sustancias fitotóxicas y polisacáridos entre otros”, detalló Farías.

¿Es importante lo que descubrieron los investigadores de la NASA?


A mi entender, este descubrimiento es tan importante como la cadena de Watson y Crick, ya que pone en movimiento todos los grandes pilares de la biología y de la biología molecular. Es realmente fascinante”, señala la investigadora del Conicet.

El arsénico y el fósforo son elementos bastante parecidos, de hecho están muy cerca en la tabla periódica. Hay algunos organismos (pocos) que son capaces de utilizar el arsénico como fuente de energía (oxidan el arsenito a arsenato y se quedan con los electrones). Algunos otros son capaces de respirarlo (reducen el arsenato a arsenito, deshaciéndose de los electrones, de la misma manera que los seres humanos hacemos con el oxígeno). Y existen otros que simplemente son capaces de resistirlo, es decir, no sacan ningún provecho de él pero evitan su altísima toxicidad.

Sin embargo, para la mayoría de las formas de vida, el arsénico, especialmente en forma de arsenito, es extremadamente tóxico. Lo que confirmó el estudio de la NASA es una idea que lleva algún tiempo circulando en los medios científicos y es que la vida, en condiciones de escasez de fosfato y de abundancia de arsénico, podría ser capaz de emplear iones arseniato, en vez de fosfatos como soporte estructural de muchas de sus moléculas, sin que por ello le resulte tóxico.

Esto nos muestra, una vez más, que la vida es extremadamente versátil, que se “abre camino”, como decía la genial película Jurassic Park, y que es capaz de adaptarse a las condiciones más insospechadas.

Este descubrimiento nos obliga a revisar nuestros modelos actuales de síntesis y estabilidad de muchas biomoléculas”, dice Farías, “y por otro lado, reforzaría la sospecha de que algunas de las técnicas actuales empleadas en la detección de vida tienen un error muy importante pues dejarían fuera todas aquellas formas de vida que no tuvieran fosfato sino arseniato como componente de su ADN
.

Prosigue Farías: “Entonces los microbiólogos -y esa es el área en la que trabajamos en PROIMI, Conicet-Tucumán-, estudian los ambientes extremos que son parecidos a esa Tierra primitiva o a otros planetas”.

La investigadora del Conicet explica que esas condiciones son las que encontró la NASA en lagos de California con un pH alto (contrario a pH ácido) y altas concentraciones de arsénico. “Haciendo un paralelismo, los lugares en los que nosotros trabajamos son lagunas andinas, salares y lagunas en el altiplano donde el oxígeno es escaso, hay alta radiación UV y muchísimo arsénico”.

Por último, Farías agrega un dato interesante: “Las concentraciones de arsénico en las bacterias que nosotros aislamos son mayores que en el lago Mono de California y por la altura hay que sumarle también otras condiciones extremas para la vida como lo son una mayor radiación UV, menor tensión de oxigeno y menor disponibilidad de materia orgánica para alimentarse”.

De esta “especie de coincidencia” que hubo entre el trabajo del Conicet y el de la NASA surgen dos conclusiones: una es que esto demuestra que en Argentina se realiza investigación de punta y la segunda es que tenemos en nuestro país ambientes que tienen un altísimo potencial para la ciencia y la biotecnología y que, dado este valor científico, deben ser preservados de la minería, del turismo irresponsable y de la ignorancia.


Fuente: CONICET

martes, 14 de diciembre de 2010

La sonda Voyager I alcanzó los límites del Sistema Solar

En cuatro años, la nave no tripulada lanzada en 1977, lograría salir por completo del sistema, informó la NASA.

La sonda espacial estadounidense Voyager I, lanzada por la NASA hace más de tres décadas, alcanzó los límites del Sistema Solar y en cuatro años saldría por completo de él.

Desde el 2004, la nave no tripulada viene explorando una región del espacio donde el viento solar, que es una corriente de partículas con carga eléctrica expulsadas por el Sol a una velocidad de 1,7 millones de kilómetros por hora, disminuye su velocidad abruptamente y choca contra el delgado gas entre las estrellas.

He aquí que el Voyager, esta sonda que trabaja como una mula desde hace 33 años, nos muestra una vez más algo completamente nuevo", señaló Rob Decker, uno de los expertos de la NASA encargado de la cuestión de las partículas de baja energía de la misión Voyager, e investigador de la Universidad John Hopkins.

Desde que fueron lanzadas en 1977, la sonda y su réplica, el Voyager II, retransmitieron una gran cantidad de información reveladora sobre planetas que están en otros sistemas.

Expertos de la NASA estiman que al Voyager I le tomará otros cuatro años salir por completo del Sistema Solar e ingresar al espacio interestelar, fuera de la influencia magnética del Sol.

Actualmente, la sonda está a 17.400 millones de kilómetros del Sol, "en una zona donde la velocidad del gas caliente ionizado (...) que emana del Sol cayó a cero", explicó la agencia espacial estadounidense, durante la presentación de los datos que se llevó a cabo hoy en una reunión de la American Geophysical Union en San Francisco.

"Los científicos tienen la hipótesis de que los vientos solares se convierten en laterales bajo la presión de los vientos interestelares", añadió la NASA. "Cuando me di cuenta de que (esos datos) tenían una velocidad que había caído a cero, me quedé estupefacto", señaló Decker.

La agencia espacial describió este descubrimiento del Voyager "como un hito en su viaje a través de la heliósfera (...) y de su próxima salida de nuestro Sistema Solar".


Fuente: Diario Clarín

domingo, 12 de diciembre de 2010

Brasil fabricó y lanzó con éxito un cohete VSB-30 al espacio

Alcanzó ayer los 241,9 kilómetros de altura. El vuelo duró 16 minutos y llevó 10 experimentos. El objetivo es colocar satélites en órbita, una capacidad que poseen pocos países. La operación consolida el desarrollo espacial brasileño.

Casi silenciosamente, como si se quisiera evitar cualquier publicidad previa, ayer Brasil informó un éxito inédito en el campo aeroespacial : consiguió lanzar el cohete VSB-30 de 12,6 metros de longitud, fabricado en este país , y con una carga útil de casi media tonelada. Lo hizo desde su propia base Alcántara localizada en el estado nordestino de Maranhao. Por primera vez en este tipo de experiencia, los especialistas consiguieron recuperar la carga en el mar. 

Este es el mayor vehículo fabricado en Brasil que este país logra lanzar desde su base Alcántara, en el estado nordestino de Maranhao. Pudo alcanzar una altura en su apogeo de 241,9 kilómetros que, para que se tenga una idea, es la distancia media en la que orbitan los satélites de observación de baja altura.

La Operación Maracati 2 representa, desde ese punto de vista, un paso clave en el desarrollo espacial brasileño: consolida el dominio en un área muy sofisticada como es la tecnología de lanzamiento, los sistemas de rastreo y especialmente los de guía del cohete en las fases críticas del vuelo. Está al alcance de la mano, ahora la capacidad de lanzar satélites al espacio, un atributo que pocos países poseen.

Antes de concretar esta experiencia que se inició ayer a las 12,35 (hora de Buenos Aires) y concluyó 16 minutos después, los especialistas del Centro de Lanzamiento de Alcántara realizaron varios tests previos que le habrían de garantizar el resultado conseguido. Lo hicieron con cohetes de menores dimensiones (5 metros de longitud) y enviados a alturas más bajas, con tiempos de permanencia limitados. Los primeros ensayos comenzaron en 2007 y el último, el 6 de diciembre pasado, fue la señal para el lanzamiento del VSB-30. El camino no fue fácil. En 2003 tuvieron un terrible accidente en Alcántara cuando estaba por realizar un lanzamiento y murieron 21 personas, entre técnicos, ingenieros y cientìficos El CLA reveló ayer que pudo realizar varios experimentos en condiciones de “micro-gravedad”.

Fueron 10 experiencias montadas por institutos universitarios de Brasil . La carga descendió sobre el mar con una velocidad atenuada por paracaídas a una distancia de 145 kilómetros de la costa brasileña y fue recuperada por la Fuerza Aérea con dispositivos que la izaron y transportaron hasta la base.

Con este proyecto, en el que trabajaron 183 técnicos y científicos del CLA (el Centro de Lancamiento) y del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales, Brasil logró durante 5 minutos mantener condiciones de falta de gravedad para realizar ensayos en genética y nanotecnología.

De acuerdo a la información oficial, varios expertos de la agencia espacial alemana observaron todo el experimento. Es que antes de esta oportunidad, el vehículo ya había sido lanzado en Europa Hay claro un dato importante a considerar. Fue Rusia quien vendió a Brasil el sistema tecnológicamente más complicado y sofisticado: el de guía del cohete en la trayectoria pretendida. En Brasil ya piensan en negocios. Afirman que este vector podrá encontrar mercado entre los países desarrollados. Afirman que algunos países europeos, entre ellos Alemania, ya han encomendado algunos cohetes para la realización de experiencias científicas con micro-gravedad.

Cuando en 2007 Brasil hizo su primer test con el VSB-30 la cuestión era conseguir el dominio de la tecnología tanto del vehículo lanzador, el VLS-1 como el del propio cohete, en lo que hace a la guía en la fase crítica del vuelo. El proyecto fue comandado por el Instituto de Aeronáutica y Espacio y por Instituto de Estudios Avanzados, ambos a 180 kilómetros de la capital paulista; pero obviamente, el país tuvo que salir al mercado a procurar aquella tecnología.

Solo había tres potenciales proveedores: Rusia, China y Estados Unidos. Desde el punto de vista objetivo ese era el talón de Aquiles del proyecto, entre otras cosas porque es muy difícil conseguir la transferencia de tecnología. Se trata de un sistema que no sólo permite desarrollar lanzamientos de cohetes con fines pacíficos. También es indispensable para el desarrollo misilístico militar.

Por esa misma razón, el éxito de ayer tiene un contenido especial. Los técnicos brasileños están convencidos que con los datos que ya han recogido en la experiencia podrán realizar en un tiempo no demasiado largo un desarrollo nacional que sustituya los giróscopos importados.

Fuente: Diario Clarín

Hallan bacterias de 65 millones de años

Investigadores del Conicet las encontraron en estromatolitos fósiles de esa antigüedad
 
Son las formas de vida más antiguas del planeta. Se llaman estromatolitos y se registran en nuestro planeta desde hace unos 3500 millones de años. Estas estructuras laminadas en las que la materia orgánica se une a minerales, generalmente carbonato de calcio, producto de la actividad metabólica de microorganismos como las cianobacterias, fueron responsables de aportar oxígeno a la atmósfera terrestre a través del proceso de fotosíntesis, y así posibilitaron el desarrollo de otras formas de vida.

En la actualidad, los estromatolitos vivientes sólo se encuentran en unos pocos lugares del planeta, generalmente en forma fósil. Pero aunque en la mayoría es difícil encontrar los rastros de los organismos que les dieron origen, recientemente, en el oeste de la provincia de Neuquén, se hallaron estromatolitos con filamentos de algas fosilizadas que pudieron ser vistos con el microscopio electrónico. Entrampadas en ellos, también hay nanobacterias. Es más: pudo determinarse su antigüedad con precisión: 65 millones de años.

"Los encontramos cerca de Pichaihue, a unos 60 kilómetros al sudoeste de Chos Malal", detalla la doctora Beatriz Aguirre-Urreta, profesora del Departamento de Ciencias Geológicas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, investigadora del Conicet y autora (junto con Maísa Tunik, Maximiliano Naipauer, Pablo Pazos, Eduardo Ottone, Mark Fanning y Victor A. Ramos) de un trabajo que se publicó en Gondwana Research.

Los estromatolitos eran muy abundantes en tiempos remotos, pero cuando surgieron formas de vida más complejas, su presencia disminuyó. "Se reducen mucho en el registro geológico a fines del Precámbrico e inicios del Cámbrico, hace unos 540 millones de años, momento en que se produjo una gran explosión de la vida", señala la investigadora. En la actualidad, se los encuentra en ambientes extremos, como en Shark Bay, en Australia, en el parque Yellowstone de Estados Unidos, o en la Puna argentina. Recientemente María Eugenia Farías, de la Universidad de Tucumán, halló estromatolitos actuales en las lagunas de Socompa, en Salta.

Esas estructuras, para formarse, necesitan ambientes acuáticos. Hace 65 millones de años, en la actual provincia de Neuquén, las aguas del océano Atlántico llegaban hasta los pies de los Andes.

La abundancia de estromatolitos en aquel período coincidió, curiosamente, con la extinción de los dinosaurios. "Hay una hipótesis que vincula la presencia de estromatolitos y la preservación de las nanobacterias que les dieron origen con las grandes extinciones", afirma Aguirre-Urreta.

La mayor desaparición de especies de la historia se produjo hace 250 millones de años, cuando se eclipsó el 92% de la vida. Justo en ese período fue hallada una gran abundancia de estromatolitos, y se postuló que las extinciones masivas podrían ser aprovechadas por estos para proliferar y colonizar ambientes. No obstante, hasta ahora no se había analizado esta hipótesis con estromatolitos posteriores a la última gran extinción, en la que desaparecieron los dinosaurios.
"Con microscopio electrónico observamos nanobacterias muy bien preservadas", señala Aguirre-Urreta. Dado que no es posible obtener material genético, estos microorganismos se reconocen por la forma, que es similar a la de organismos actuales emparentados con ellos.

La clave para datar los estromatolitos de Neuquén residió en unas tobas halladas en el mismo estrato. Estas rocas se forman en el momento de una erupción volcánica y se pueden datar por métodos muy precisos, como el de uranio-plomo en circones. "La técnica, que se realiza en Australia, es muy precisa: dio 64,3 millones, con un error de 1,2 millones de años", dice la investigadora.

Centro de Divulgación Científica, Facultad de Ciencias Exactas, UBA

Fuente: Diario La Nación